vacaciones verano
Reflexiones,  Vivencias personales

El verano es para jugar

Si hay una época realmente bonita en el año, es el verano. Los días son largos, lo que nos permite disponer de algunas horas de sol al terminar la jornada laboral para disfrutarlas al aire libre, en algún parque cercano, alguna terraza, o si vivimos en el litoral, acercarnos a la playa. Pero lo que más modifica nuestra vida en verano son las vacaciones escolares de nuestros hijos. Todo un reto para las familias, que tendrán que ajustarse a nuevas “rutinas” de sus hijos, y fíjate que lo de “rutinas” está entrecomillado, porque el verano es una época para romper las rutinas, para experimentar cosas diferentes para salir de lo habitual, ¿entonces?

¿Rutinas sí o Rutinas no?

Pues rutinas las justas y según la edad. Seguramente serán rutinas nuevas, que durante el curso no tendrán ocasión de hacerlas y que ahora por el bien de ellos y como parte de su educación pueden adquirir durante estos días estivales.

Algo muy importante es que a nuestros hijos, no se les programe todas las horas de actividades, y las que tengan programadas que sean elegidas por ellos. Tenemos que tener en cuenta que durante todo el curso están cumpliendo unos horarios que ellos no eligen, estudian unas materias que no todas son de su agrado, comen lo que otros les preparamos, y pasan todas las horas del colegio bajo la autoridad de superiores. Sin contar que, al igual que nosotros, no todos los días se encuentran en perfecto estado. Es decir, el curso escolar es muy duro también para ellos. Cuando están de vacaciones de verano, el verano es para jugar.

En verano, comidas diferentes

¿Jugar…?

Seguramente estarás pensando que si no les organizas la vida se pasarán el día conectados al móvil, a la videoconsola o cara a la TV, y eso es precisamente lo que quieres evitar. Y haces muy bien en querer evitar que tus hijos pasen muchas horas conectados, y más en verano. Si les permites estas herramientas, que sea por un poco espacio de tiempo, o a una hora determinada. Por ejemplo: 90 minutos a la hora de la siesta, a no ser que por su corta edad tengan que dormir la siesta. Pero si son preadolescentes ya no querrán hacer la siesta, y esa es la mejor hora para que estén sentados frente a la pantalla, porque son horas de mucha calor y conviene que estén un tiempo dentro de casa.

Si bien no tienen que tener actividades programadas, sí que deben tener un mínimo de obligaciones que no han tenido el resto del año, y enfatizo lo de mínimo porque de lo que se trata es de que adquieran habilidades y que sean poco a poco, y según su edad, responsables de sus cosas, no de amargarles el verano.

Enseñarles autonomía

Cosas como arreglarse la habitación después de desayunar, sí aún no lo han hecho, el verano es una buena época para iniciarlos. Según su edad profundizaremos más o menos en el tema, que puede abarcar desde recoger el pijama, la cama, llevar el vaso del agua que entramos a la mesita de noche de vuelta a la cocina, hasta pasar el aspirador, limpiar la ventana, etc.

Otra cosa muy apropiada para que aprendan en las vacaciones de verano es a lavarse su propia ropa interior.

Recuerdo cuando les enseñé a mis cuatro nietos mayores.

Ellos todos los años iban unos cuantos días de hotel, así que les expliqué que a mí me gustaba regresar a casa con la ropa interior limpia en la maleta y que nadie la tenía que limpiar por mí, que yo usaba el tiempo de mi higiene personal en el hotel para lavarme también la ropa.

Al principio lo tomaron como un castigo, pero cuando les saqué las cuatro jofainas con agua, las cuatro pastillas de jabón y les enseñé a enjabonar la ropa, comenzaron a sacar espuma, y comenzaron a pasarlo bien. Todos deberían a cierta edad saber lavarse, llegado el momento, su ropa interior y sus calcetines.

Este ejercicio se puede permutar porque enjuaguen su bañador y lo tiendan junto con su toalla al regresar de la piscina o la playa.

Pequeños recados

Otros menesteres de los que se pueden encargar, según las circunstancias de cada familia, es hacer algún pequeño recado, siempre que sea recurrente y que no ocupe mucho tiempo. Como por ejemplo, la compra diaria del pan, que se le puede asignar a un jovencito. Si son varios niños, cada día se le asigna a uno de manera que sepan de antemano cuándo tiene que ir cada uno a tal menester. En mi caso esto es inviable porque vivimos a casi cinco kilómetros del establecimiento más cercano.

Preparar la mesa a la hora de comer y retirarla después también son tareas que se les pueden asignar por días.

Estas tareas les ayudan a ser responsables y les ocupan poco tiempo, recuerda que están de vacaciones.

¡Me aburro!

Seguramente ahora estarás pensando: pues se pasaran el día diciéndome “me aburro” sí no les permites las tecnologías y no les organizas el tiempo.

Pues sí, seguro que lo oyes más de una vez, pero eso también forma parte de su educación. No se le tiene que dar todo hecho y tiene que aprender a gestionar el tiempo de que dispone. Si ya se la ha asignado un horario para las tecnologías ahora tendrá que usar el resto del tiempo en otras cosas y este ejercicio es muy importante. ÉL ESTÁ AUTOGESTIONANDO EL RECURSO MÁS IMPORTANTE QUE TIENE: SU TIEMPO.

La conocida psicóloga infantil Lyn Fry considera que es importante que los niños aprendan a ocupar su tiempo por sí mismos, para que puedan descubrir qué es lo que realmente les interesa. Nuestro papel como padres es ayudarlos a que crezcan y se conviertan en adultos responsables. Un adulto que sabe qué cosas lo hacen feliz, no necesitará beber, ni otra clase de estímulos para sentirse bien. “Si los padres se dedican a ocupar el tiempo libre de sus hijos, nunca aprenderán a hacerlo por ellos mismos”, explica la psicóloga.

Que tú no le llenes el día de actividades no quiere decir que los abandones, puedes hacer mucho por tus hijos. Desde que tengan disponible mucho material, de muchas maneras, como comics, barro, papeles, tijeras, juegos de mesa, etc. que hables con ellos y confeccionéis una lista de actividades que les gustaría desarrollar, hasta que hayas hablado de antemano con otras mamás y tengáis preparadas algunas estrategias.

Ejemplo

En la zona donde vivo unas madres han formado un grupo de whatsapp para tal menester, y en los meses de verano organizan eventos, según las peticiones de los niños. Organizan una tarde de disfraces, donde todos, niños, padres, abuelos, se disfrazan, aunque sea con un trozo de tela, y van en pasacalle de una casa a otra, armando jarana con pitos, flautas, tambores, y en la última casa se quedan a cenar, aportando algo cada uno. Los niños y jóvenes lo pasan genial.

Tarde de disfraces

Otra idea son campeonatos de parchís o cualquier otro juego de mesa, así como la excursiones en bicicleta.

Algo que les encanta a los jovencitos es ir a investigar casas abandonadas, actividad que no aconsejo a no ser que sea acompañado por algunos padres que sean enrollados en ese tipo de cosas y siempre que no sea algo ilegal en la zona.

Los trabajos manuales  son muy convenientes y se pueden preparar regalos para próximos eventos.

Las sesiones de fotos también son una actividad alternativa.

En mi localidad hay un parque público lo suficientemente grande donde algunas madres organizan fiestas para los niños: cuelgan globos, banderines, preparan merienda, ponen música, organizan partidos con el balón. Todo eso sin molestar a otros usuarios del parque.

Los juegos en la playa o la piscina son muy divertidos para ellos.

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Los juegos con agua siempre son bienvenidos

Una tarde de karaoke puede ser divertida.

Una noche de cuenta cuentos donde todos participen, padres, invitados, niños, se trata de contar cuentos que no sean populares, tratar que el auditorio no los conozca, y que aporten algo positivo.

Potencia su don

Todo esto son sólo ideas, seguro que tú tienes más y mejores, pero no olvides, o más bien ten en cuenta, los dones de tus hijos.

En España hay un programa de televisión que se llama Cuarto Milenio, dirigido por Iker Jiménez, quien a los 10 años comenzó a investigar el fenómeno OVNI, evidentemente era su don. Iker a día de hoy aún guarda las fichas con las preguntas de investigación que realizaba a los vecinos a quienes visitaba viajando con su bicicleta.

Está claro que Iker desde muy joven supo cuál era su don y lo pudo desarrollar.

Si tu hijo destaca en algo, dibujo, matemáticas, deportes, cocina, baile, canto, déjale tiempo para desarrollar su don.

¿Y los deberes?

Los justos, y divertidos, es decir, si se tiene que repasar matemáticas, no podemos ponerle los mismos ejercicios que ha estado practicando todo el curso en el colegio. Tendremos que hacerlo por medio de juegos y en lo posible que participemos todos. Recuerda, el verano es para jugar.

En internet encontraras páginas buenísimas con gran cantidad de ejemplos en todas las materias, para todas las edades.

Recárgate cada día de paciencia y entusiasmo

El verano es maravilloso  y dentro de unos años, cuando veas las fotos de cada verano, te darás cuenta de lo verdaderas que son estas palabras. Sin embargo, ahora mismo es posible que tus hijos estén en esa edad en que te boicotearán todas tus tentativas de hacer algo positivo, ellos tendrán otras prioridades, además forma parte normal del crecimiento, esta especie de pulso con los padres y educadores. Tienen que ir reforzando su personalidad, así que cárgate de paciencia porque será muy difícil conciliar los intereses de todos, sobretodo si tú aún estás trabajando y tienes tus propias necesidades, nadie dijo que fuera fácil, pero es maravilloso.

¿Acaso crees que es fácil, para la pequeña semilla de trigo, cubierta de tierra, abrirse y dar todo lo que tiene dentro de sí, hasta que crece y soporta la pesada carga de los muchos granos de trigo sobre ella, durante todo el tiempo hasta que maduran? No, no es fácil, es un milagro.

La mejor estrategia para el verano: los abuelos

Los mejor que tienen nuestros hijos son los abuelos, los tíos y los primos. Si pueden disponer de ellos en verano será estupendo, sobre todos porque los niños tiene compañeros de juegos, porque después de los padres, lo mejor para los niños son los abuelos, y porque si los tíos pueden juntarse para organizar actividades o dividirse estás con más confianza.

Lo cierto es que en verano más que nunca, para educar a un niño hace falta la tribu entera.

Espero que recordéis estas recomendaciones para el futuro verano, disfrutéis de las vacaciones quienes las empezáis pronto, y me contéis vuestras experiencias.

Gracias por vuestra atención!

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