escribir
Manual de escritura

¿Quieres empezar a escribir / ser escritor? (10)

LA BIOGRAFÍA

Escribir la biografía es contar la vida de una persona, normalmente desde que nace hasta que fallece o consigue una gesta que se había propuesto, por lo que suele contener muchos datos.

Si te has propuesto escribir una biografía, estaría bien que te preguntaras qué es lo que pretendes con ello. Dependiendo de lo que quieras resaltar, sabrás qué información te interesa recopilar y cual deberías obviar. No es lo mismo que escribamos una biografía para ensalzar a una persona, como pueden ser las historias que nos han llegado de algunos profetas a través de la historia de diferentes culturas, en donde los historiadores se centran en las vicisitudes, retos y escollos que han tenido que superar hasta llegar al misticismo, que lo que queramos sea contar el perfil psicótico o torturado de algún personaje del que queramos destacar su maldad y que tanto se dan en algunos sectores de la población.

Pero yo, a nivel personal, creo que para escribir una buena biografía tenemos que ser como los numismáticos. Debemos conocer no solo la cara y el reverso de una moneda, sino también el material con que se fabricó, dónde, cuando y en qué contexto, y cuál fue la pretensión, para imprimirle esa imagen y no otra.

Es decir, todas las personas tenemos nuestras luces y nuestras sombras, hemos sido educados bajo un determinado grupo de creencias en todo nivel, social, moral, político, religioso, económico, etc. Todo esto nos condiciona de por vida, lo mismo que el material con que se nos ha fabricado. Es decir, una misma moneda acuñada en un mismo sitio, con los mismos gráficos y en un mismo año, cambia su valor en el momento, dependiendo del metal con que haya sido fabricada.  Pero… y esto es lo realmente hermoso de contar en algunas biografías, algunas personas son capaces de hacer alquimia consigo mismas y, aunque en un principio sean plomo, son capaces de transformarse en oro a sí mismas.

Otra cosa a tener en cuenta, siguiendo el símil de las monedas, es que la misma moneda puede tener valores diferentes. Dependerá de para qué la aprecie la persona a la que pertenece. Una moneda puede tener el valor del mercado. También puede tener un valor por su material, por lo que representa históricamente o por el valor sentimental. Por todo esto, estará muy bien que trates de tener todos esos conceptos en cuenta y que la biografía que escribas le pueda gustar a un gran número de personas, aunque sea por diferentes motivos.

Comencemos a recopilar datos antes de escribir

Evidentemente, si la persona está viva o lo ha estado recientemente, será mucho más fácil recopilar la información, porque estará fresca en su memoria si la puedes entrevistar. También es más fácil que puedas encontrar a personas que la hayan conocido y te puedan aportar información en pro o en contra. Esto te ayudará a tener una visión más amplia y, en última instancia, y dependiendo de lo que tú pretendas, puedes usar esa información o no a la hora de escribir.

Otros sitios en los que puedes recabar información son en los registros de nacimientos, defunción, de bautismo, etc. Si son o han sido personajes públicos, las hemerotecas son de gran ayuda. Es muy interesante también saber qué sucesos pasaban en su localidad o nación. Interesa el lugar en el que viva en determinado momento, que coincida con algún momento de la vida del personaje y que, de manera directa o indirecta, condicione su historia.

Otra cosa muy importante que debes recopilar son fotografías, cuantas más mejor. Pero no solo del personaje en sí, sino también de aquellas personas que de alguna manera impactaron en su vida, incluso de los edificios por los que pasó, escuelas, despachos, iglesias, casas en las que vivió, etc.

Ten en cuenta al recopilar datos que algunas calles o edificios han podido cambiar de nombre con el tiempo. Identifícalos cómo eran en tiempo de la persona a la que nos referimos, aunque nombremos que en la actualidad ese edificio se llama de manera diferente y se usa para otros menesteres. Por ejemplo, en mi localidad existe un castillo de origen árabe, que en 70 años ha tenido diferentes usos: albergó monjas católicas y escuela 70 años atrás, hace unos 40 años era un centro de educación para adultos y biblioteca, en la actualidad se está restaurando nuevamente para ser el museo de la localidad.

Las ciudades y los edificios, al igual que las personas, van sufriendo cambios, algunas veces para bien, otras no tanto.

Otro material a recopilar son los premios  y reconocimientos que recibió o los eventos en los que participó. Puede tratar de conseguir la información de los estamentos que lo produjeron: universidades, ayuntamientos, webs o páginas oficiales, cuyos datos podremos incluir como biografía.

En definitiva, cualquier dato que pueda aportar contexto a su vida puede sernos de utilidad.

Ahora ordena el material

Conforme vayas recopilando el material, ve organizándolo de manera lógica. Para mí, lo más lógico en este tipo de trabajo es el orden cronológico. Debe de comenzar antes de su nacimiento. Es decir, empieza por escribir unas palabras a sus padres y, en caso de tenerlos, a los hermanos o hermanastros que ya existan cuando nuestro personaje llegue al mundo. También a los que lleguen después. La familia es lo que más marca de todo lo que sucede en nuestras vidas.

Después, también dedica unas palabras que abarquen desde el nacimiento hasta los 5 años. Una vez situado en ese tiempo, puedes relatar algo hasta los quince años. A partir de ese momento posiblemente ya todo sea más sustancioso, porque nuestro personaje, o bien estará en la secundaria y pasará a la universidad, o bien habrá comenzado a trabajar. En el caso de que no sea ni lo uno ni lo otro, seguro que es por algún motivo que conviene reseñar. Además, en esa época normalmente habrá tenido algún evento romántico.

A partir de los 25 años de nuestro personaje ya podremos escribir más por eventos que por años. Se casa, se gradúa, entra en el ejército, abandona la casa de sus progenitores, emprende un negocio, tiene hijos. Aunque en algún momento determinado comiences a contar la historia por eventos, no olvides seguir controlando las fechas o edades del personaje. No es lo mismo perder a tu amigo del alma, a tus padres o cónyuge a los 25 años que a los 55, cuando ya estamos más maduros y hemos conocido pérdidas menores. El estado emocional será diferente y afectará a los sucesos posteriores.

Normalmente la biografía termina con su fallecimiento del que, si ha sido de manera heroica, tendremos que ser explícitos en detalles. Si aún está vivo, normalmente terminará cuando consigue el reto o la gesta que nos ha llevado a contar su historia.

Que recopiles muchos datos no quiere decir que los incluyas todos a la hora de escribir. Puedes obviar todo lo que no consideres relevante para lo que quieres contar.

Las biografías se escriben en tercera persona, siempre y cuando no sea una autobiografía. La puedes escribir de forma novelada.

AUTOBIOGRAFÍA

Se llama autobiografía cuando tú escribes tu propia historia. Ésta se escribe en primera persona. Lo puedes ordenar según hemos estado diciendo para la biografía en general u otra forma muy socorrida es hacerlo en formato de diario.

En este caso, el ejercicio de memoria tienes que hacerlo tú, aunque no debes despreciar la memoria que tengas en común con los demás. Quizá otro punto de vista del mismo suceso te haga ver las cosas más realistas. Las personas tendemos a modificar lo recuerdos a nuestra medida.

Muchas gracias por tu atención y nos encontramos de nuevo en los ejercicios, que si aún no lo has hecho, los puedes solicitar en:

 lolacampa001@gmail.com

Puedes encontrar el resto de entregas del Manual de escritura en:

www.lolacampos.com/category/manual-de-escritura

Si te ha gustado mi post, ¡compártelo!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error

¿Te está gustando mi blog? ¡Compártelo con el mundo!