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Manual de escritura

¿Quieres empezar a escribir / ser escritor? (11)

LA NOVELA POLICÍACA

La novela policiaca, también llamado género negro (aunque algunos críticos discriminan lo uno de lo otro) podríamos decir que es de los géneros más recientes con que cuenta la literatura. El escritor ofrece de telón de fondo las grandes y masificadas ciudades actuales, que emergieron gracias a la industrialización, que atrajo a las ciudades ingentes masas de personas desde las zonas rurales.

Esta masificación de las ciudades produjo desajustes en el comportamiento y dio pie a que proliferaran los delitos, llegando a existir como consecuencia las policías, municipales, de tráfico y judiciales, tal y como las conocemos hoy en día.

Pero no solo apareció la figura del policía judicial, también apareció la policía secreta, y la figura del detective que, en el tipo de literatura que hoy tratamos, tiene un relevante papel.

Desarrollo de la novela policíaca

Como todas las novelas sigue las tres máximas: planteamiento, nudo, y desenlace:

  • En la novela policiaca, el planteamiento será el crimen, el asesinato, el secuestro, etc.
  • A través del nudo se abrirán las diferentes líneas de investigación, en el transcurso de las mismas iremos conociendo a nuestros protagonistas, tanto moral y emocional, como psicológicamente, al igual que iremos conociendo algunos detalles de quien sea posiblemente el criminal, que evidentemente no se resolverán hasta que lleguemos al desenlace.
  • En el desenlace, se resolverán todas o casi todas las incógnitas.

¿Qué cosas sabemos?

Evidentemente, como en todos los temas que deseemos tratar, tendremos que conocer el funcionamiento de los diferentes departamentos, su jerga, su modo de vestir, sus acciones habituales, etc. Esto lo hemos hablado en textos anteriores del Manual de escritura.

Tal vez un policía le muestre sus credenciales a un delincuente, pero este al contárselo a un colega puede que le diga:

– Tío, me cogió la pasma y me enseñó la chapa y .
(En España, “tío” es su amigo o colega, “pasma” es la policía, “chapa” es la credencial del policía, y “tó” significa todo)

Como escritor, todo esto tienes que extrapolarlo a todos los grupos que intervengan en tu historia: jóvenes universitarios, jóvenes pertenecientes a alguna banda urbana organizada, formas de comunicarse de algunas sectas o grupos paramilitares o religiosos, narcotraficantes, etc. No olvides sus uniformes o formas de vestir, el uso o ausencia de maquillaje, sus peinados, y un largo etcétera de detalles que nos sitúan a las diferentes personas en nuestro entorno del desarrollo de la historia.

En este tipo de historias, el escritor suele poner al descubierto toda la basura y la hipocresía de nuestra sociedad contemporánea.

Para tratar de enganchar al lector, tienes que ir dejándole pistas sobre las investigaciones del protagonista, pero no tantas que descubra el misterio antes que él, o dejar alguna pista que después sea algo sin importancia y  despiste al lector por un momento.

EJEMPLO:

Se está investigando el asesinato de una mujer que ha aparecido muerta por arma blanca, completamente desnuda, lleva tatuado en el cuello un pequeño corazón y ha sido despojada de todas su joyas, pues es evidente de que al menos llevaba reloj por la marca de su piel menos bronceada en la muñeca izquierda.

Relacionado con el crimen se está registrando la vivienda de un hombre soltero. En un cajón de su mesita de noche, el detective encuentra, junto con otros muchos enseres, pañuelos, tarjetas de visita, de restaurantes, discotecas, salas de juego, tatuajes, peluquerías, coches de alquiler y otros negocios. También algunos tiques de diferentes compras, gasolineras, bares, y tiendas de deporte. El detective toma nota mental de todo, pues tiene una memoria fotográfica. En el fondo del cajón ve también un reloj de señora, lo examina con atención y lo deposita de nuevo en el fondo. El detective se despide del hombre, diciéndole que posiblemente tenga que volver a verlo, que no se ausente de la ciudad.

Tal vez el reloj sea una pista, puesto que… ¿qué hacia un reloj de mujer en la mesilla de noche de un hombre soltero? Pero… ¿por qué no se lo ha llevado el detective?

Bueno, recordemos que tiene memoria fotográfica y que lo ha estado examinando a fondo. Tal vez lo ha dejado para que el hombre no piense que desconfía de él.

Tal vez, en el transcurso del relato, encontremos a nuestro detective paseando o visitando todos aquellos lugares que encontró en los tiques y en las tarjetas, las salas de juego con sus brillantes colores, las caras enajenadas de quienes prestaban atención a las máquinas… En fin, paseándose por los sitios que le son cotidianos al posible sospechoso. En un determinado momento, lo ve en un bar junto a una joven que luce el reloj que días antes estaba en la mesilla.

Después, el lector sabrá que esa joven pasó una noche con el posible sospechoso. Se dejó el reloj olvidado en el baño al ducharse y él, al encontrarlo, lo guardó en el cajón.

  • Pista falsa: este tipo de pistas falsas las tienes que solucionar, no las mantengas largo tiempo, al lector no le gusta ser tonto.

¿Y ahora qué? ¿Por dónde seguimos? ¿Qué otra coincidencia teníamos? Exacto, eso es…  Teníamos un tatuaje en el cuello de la muerta y una tarjeta de visita de un tatuador o tatuadora.

Los diferentes roles

Normalmente, los investigadores, sean estos policías o detectives, tienen que ser observadores y saber encontrar pistas o coincidencias. Además, tienen que tratar de pensar con la lógica del criminal, sea este asesino, mafioso o cualquier otro perfil de sujeto.

En este género no puede faltar la acción, persecuciones, tal vez tiroteos, peleas, y momentos de suspense e incluso de terror.

También son muy apropiadas las historias paralelas, los problemas personales, familiares y de todo tipo, de los diferentes protagonistas. Se van desarrollando a lo largo de la investigación y resolución del caso.

Por ejemplo, en “La reina roja” de Juan Gómez Jurado, paralela a la investigación se nos dice que el policía tuvo un problema por tratar de ayudar a una prostituta que era maltratada por su chulo. El escritor nos cuenta también los problemas emocionales y familiares de la protagonista y al final conocemos también los problemas del supuesto criminal y su familia. Todo eso entretejido a lo largo del relato.

¿Quieres ser un escritor innovador? 

Como en otras muchas materias, en este género no existen muchas protagonistas, detectives, o criminales a no ser como colaboradoras de algún varón. Habitualmente, suelen ser víctimas. Por lo que si te interesa el tema, tal vez podrías ser innovador y que tu protagonista fuera una fémina.

Dónde acudir a por ideas

Como siempre, para el escritor es muy apropiado acudir a las hemerotecas y diferentes portales de internet.

En este enlace, https://medicoplus.com/ciencia/crimenes-sin-resolver-famosos, encontrarás crímenes sin resolver que tal vez te sirvan para montar una buena historia, pero existen otros muchos.

Yo he seleccionado esta porque en el numero 5 aparece un caso que afectó mucho a la opinión publica de España y donde muchos países colaboraron. En este caso se barajaron infinidad de teorías, desde la violación por unos delincuentes, hasta los posibles ritos de grupos satánicos, y otras muchas cosas que da miedo solo de pensar que esas cosas existan. Si buscas información de este caso (o cualquier otro) puedes sacar muchísima información que podrás usar en la historia que tú plantees, porque fue muy mediatizada.

Espero haberte sido de ayuda en tu etapa como escritor, nos vemos en los ejercicios. Si no los estás recibiendo los puedes pedir en lolacampa001@gmail.com

Y si te interesa consultar los textos anteriores del Manual de Escritura, lo puedes hacer en https://www.lolacampos.com/category/manual-de-escritura .

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