literatura infantil
Manual de escritura

¿Quieres ser escritor / empezar a escribir? (19) – Literatura infantil

LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL

Si algo debería importarnos a los escritores es que hubiera una gran cantidad de lectores, y para conseguirlo se tiene que comenzar por facilitar buenos libros desde la más tierna infancia. Escribir literatura infantil y juvenil es una tarea sumamente difícil, puesto que debemos de tener en cuenta la madurez de los niños a los que nos dirigimos, y qué es lo que más les conviene en todos aspectos de su desarrollo integral.

Si bien la literatura para adultos puede abarcar una franja de edad desde los 18 años, hasta todos los que dure la persona, la juvenil abarcaría desde los 12 o 13 años hasta los 18. Desde los 0 años hasta los 12 pasamos por muchas etapas a las que los libros se tienen que ajustar. Comenzaremos por los libros con ilustraciones muy planas y simples y tal vez solo una palabra, puesto que los niños aún no sabrán leer, e ir adaptándolos poco a poco a la madurez de los niños, con dibujos con más profundidad y cada vez más palabras hasta completar frases más complejas.

Imagina tal vez el primer libro. En una de sus páginas tiene la imagen de una pelota de colores y el único texto es “PELOTA”. La siguiente página  muestra el dibujo muy sencillo de un perro y su único texto es “PERRO”.

Tiempo después, el libro puede mostrar en una de sus páginas un niño y una pelota y el texto ya puede incluir sujeto y predicado, como “EL NIÑO JUEGA A LA PELOTA”.  Así, poco a poco, nos adaptamos a la madurez del joven lector, hasta llegar a un enriquecimiento de la ilustración y del texto. Tal vez la ilustración ya presente diferentes profundidades, como por ejemplo un parque con su plaza, sus bancos, sus árboles y un niño jugando con su pelota. El texto se amplía lo mismo que la ilustración y podría decir: “EL NIÑO JUEGA A LA PELOTA EN EL PARQUE A LA SALIDA DE LA ESCUELA”.

Después los libros tendrán cada vez más texto y menos dibujos, aunque a mí personalmente me gustan los libros ilustrados, porque las ilustraciones alimentan mucho el intelecto.

Como hemos visto, es muy importante ajustarse al ritmo de conocimientos y madurez de los niños y tratar de ayudarlos en esa maduración. Es decir, tenemos que huir de usar infantilismos en el texto, los niños son personas y tienen que aprender a expresarse como tales. Algunos padres cometemos el error de cuando vemos un perro decirle a nuestro pequeño “¡Mira, un guau!” Si vemos un gato, “un miau”. Llamar a la comida de carne “chichi” y cosas por el estilo.

Diferentes temáticas de literatura infantil

Para los niños, como para cualquier otra persona, existen diferentes clases de libros: los didácticos, los recreativos y los de valores o adoctrinamiento.

Personalmente considero que el adoctrinamiento no es conveniente, y como mucho debe de estar a cargo de los padres o las personas que legalmente tutelen a los menores. Sí que estoy a favor de enseñar desde la más tierna infancia valores. Estos pueden ir desde el respeto al medio ambiente, el respeto a todo tipo de personas, el altruismo, la limpieza personal y del entorno, el respeto y conservación por las propiedades propias y ajenas, hasta el civismo en las vías públicas, etc.

Libros didácticos para los pequeños

Una colección de libros didácticos sobre jardinería o agricultura podría comenzar, como hemos dicho, por una sola imagen y una sola palabra. La colección podría abarcar varios libros. Por ejemplo un primer libro, de flores, otro de árboles frutales, otro solo de frutas, otro verduras de temporada, árboles del bosque, etc.

Eso mismo se podría hacer con una colección de animales: los vertebrados, los invertebrados, los ovíparos, los marinos, etc.

El mismo estilo podríamos hacer con cualquier tema del que nos gustaría trasmitir algo de información a los más pequeños e ir adaptándolo según ellos van madurando. Tomemos por modelo el ejemplo de las flores porque es el más sencillo.

  • Primer libro para menores de cuatro años. En cada página tendría una sola flor y una sola palabra, el nombre de la flor (rosa, geranio, margarita, gladiolo). Aquí no importa que las silabas estén formadas por más de dos letras, como margarita o gladiolo, porque estos niños no leen. Serán los padres o tutores los que pronunciaran las palabras, para que ellos las aprendan y enriquezcan su vocabulario.
    -Cuando escribas textos para los pequeños que comienzan a leer es algo que debes tener en cuenta, que las silabas con las que formes las palabras no tengan más de dos letras. La palabra formada por las silabas RO SA es fácil para un niño que comienza a leer porque las silabas las forman dos letras. La palabra formada por silabas como CLA VEL es más difícil, porque tiene tres letras y, aunque esto se supera comúnmente muy rápido, conviene que los niños tengan libros que les resulten fáciles y les dé sensación de logro.
  • Un nivel más avanzado de libros sobre flores podría tener, en las dos páginas visibles al abrir el libro, en la izquierda la flor con su nombre y en la derecha una planta de esa especie florida.
ROSA
ROSAL

LA ROSA CRECE EN EL ROSAL

  • En otro nivel más avanzado, la imagen de la rosa desaparecería y quedaría el de diferentes rosales, arbustos y trepadores. Evidentemente el texto sería más rico tipo.

EL ROSAL ES UN ARBUSTO DEL LA FAMILIA DE LAS ROSÁCEAS CON TALLOS RAMOSOS LLENOS DE AGUIJONES, etc

  • Cuando el nivel sea ya muy avanzado esos componentes los puedes añadir para enriquecer un relato, tal vez contando la historia de un niño que quería regalarle una rosa a su madre y al ir a cortarla se pinchó con sus espinas.

Cómo enfrentar un relato para niños

Debemos de verlo como cualquier relato o novela, es decir tiene 1º un planteamiento, 2º un nudo, 3º un desenlace. Tomemos el ejemplo anterior: el planteamiento sería que por algún motivo un niño quiere regalarle rosas a su madre, no tiene dinero y decide robarlas de un jardín público. Al tratar de cortarla se lastima. Con un gesto reflejo aparta el brazo lo que hacer otra espina muy grande le produzca una gran herida en el brazo. El niño llora desconsolado. Alguien avisa a la policía de que hay un niño llorando de noche en el parque.

Ya estamos en el nudo. El policía ve la sangre y lo lleva al hospital y llama a su madre. Ahora el niño piensa que en vez de hacerle un regalo a su madre le va a dar un disgusto, pues sabrá que ha intentado robar las flores. Esto es un giro literario.

A partir de este evento comienza el desenlace.

Igual, igual que en una novela de adultos.

Más temas para niños

Algo que suele ser muy apropiado para niños son las adivinanzas, pues ayudan a la agudeza mental, lo mismo que los chistes. Muy adecuados son los trabalenguas que los ayudan a vocalizar correctamente, y… como no, las poesías o canciones divertidas que puedan aprender de memoria.

Yo tengo nietos ya adultos y mis hijos aún recuerdan “El hada acaramelada”, y “Doña Pitu Piturra” de Gloria Fuertes. Ella formó parte de nuestra vida sin ella saberlo.

Otra cosa muy conveniente son los abecedarios monográficos, posters o murales con un tema concreto. Siguiendo con el ejemplo de las flores, sería un mural con un abecedario de flores. Por ejemplo, la imagen de una azucena para la letra A, la de una buganvilla para la letra B, la de un clavel para la letra C, la de una estrilicia para la letra E, etc.

No olvides los cuentos de educación emocional, donde las imágenes son rostros de niños con diferentes expresiones: contento, enfadado, triste, feliz, etc. Un clásico de este tipo de literatura infantil que se trabaja en muchas escuelas y familias es “El Monstruo de colores” de Anna Llenas.

A tener en cuenta

La literatura infantil tiene sus propios formatos. Los libros para muy pequeños tienen que ser de cartulina muy dura o cartón, algunos de ellos con algún tipo de plastificado para mejorar el tacto. Incluso para bebés pueden ser esponjosos y lavables. Al principio no tendrán más de 12 páginas, conforme se avanza en años, se incrementan las páginas y el material es más fino.

Respecto al tipo de letra, al principio los libros de niños se escriben en mayúsculas, y más tarde con minúsculas ligadas, hasta que llegan a leer las de imprenta. Es una recomendación importante para los padres o educadores, para que sepan qué leerle a un niño tan pequeño. Y, sobre todo, que la lectura sea un momento de paz y gozo entre ellos.

Crear libros para niños es muy creativo y también a nosotros nos beneficia en muchos aspectos. Ponernos en la mente de un niño nos hace activar la imaginación primigenia, la creatividad emotiva y la divulgación adaptada.

Espero de corazón haberte ayudado y que crees mucho material para los niños de todas las edades. Nos vemos en las actividades sobre literatura infantil y juvenil.

Muchas gracias por tu atención

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