diálogos
Manual de escritura

¿Quieres empezar a escribir / ser escritor? (20) – Diálogos

LOS DIÁLOGOS

Pongamos atención a los siguiente diálogos:

(…)

Se le quedó mirando atónito, desde el principio sabía que aquello podría pasar, que ella algún día se marcharía, pero nunca esperó que fuera tan pronto, no daba crédito, aún no estaba preparado para aquello. Preguntó incrédulo:

 — ¿Pero por qué? ¿Por qué ahora, que parece que es cuando más estabilidad tenemos?

­ — ¿Estabilidad…?  -Levantó una ceja irónica, aseverando —Esto no es estabilidad, esto es acomodamiento. ¿Acaso me recibes con las mismas ansias que al principio? ¿Tal vez, cuando sabes que es la hora de mi llegada, me buscas con la ilusión del principio?

La escuchaba asombrado “¿Realmente era él, el único responsable de aquel sin sentido?” Se defendió, argumentando:

— No me hagas responsable de todo. Tu actitud al principio daba a entender que aportarías mucho a nuestra relación y tampoco ha sido para tanto -reprochó resentido.

— ¿Lo ves? Una simple mención de que tal vez convendría separarnos por un tiempo, y te sientes ofendido admitiendo que no he llenado tus expectativas. Lo cierto es que siempre has esperado más de mí, de lo que yo te ofrecí. Tú fuiste quien se montó en su imaginación cómo yo debía de ser y siempre esperabas más de mí de lo que yo estaba dispuesta a dar.

Tal vez eso fuera cierto”, pensó él. Siempre había deseado, mucho más de las mujeres, y aún mucho más de ella, porque era una mujer admirada por muchos, que consideraban que tenerla por pareja debía de ser fabuloso. Pero lo cierto es que en la intimidad del día a día era como cualquier otra mujer, como la portera de su finca. Tenía que aceptar la nueva situación, pero… Necesitaba saber que lo amaba.

 — Al menos dime que me has amado.

— Te he amado y te amo. Mucho más de lo que puedas llegar a suponer, pero tenía una vida antes de ti y la sigo teniendo.

Analicemos estos diálogos

Este pequeño diálogo nos va a servir para dos cosas. La primera es mostraros cómo se usa normalmente en los textos en español, que es como lo hago yo habitualmente. Toma nota:

1º Sangría.

2º Guion largo (o raya). En cada computadora y cada procesador de texto aparece de forma diferente. Por ejemplo, en Microsoft Word se encuentra en Alt Gr + guion de la parte numérica. En Windows se encuentra en Alt + 0151 (del bloque numérico).

3º El diálogo propiamente dicho.

4º Espacio.

5º Después del espacio anterior, si tienes que continuar con una acción del protagonista, como puedes observar en el párrafo 3º de este escrito, se abre un nuevo guion que se cerrará después de la acción, después de este guion de cierre, si el protagonista sigue hablando pondrás punto o coma según corresponda.

6º Como verás, el dialogo interno o pensamientos se acotan entre comillas, y en muchos casos en cursiva, aunque depende del manual que consultes esto último te lo recomiendan o no.

Y… Así de sencillo es escribir un dialogo en español. Evidentemente. este mismo diálogo se puede escribir de corrido, sin tanto párrafo, añadiendo la aclaración de quien habla en cada momento, y separando las acciones con comas. Pero, sinceramente, tal y como está se lee mucho más fácil, aunque es posible que quieras usar las dos formas en un mismo libro dependiendo del tipo de diálogo.

Diálogos estilo americano

Llamamos estilo americano, cuando los diálogos se acotan entre comillas, y las acciones se separan por comas. Es decir, en el caso el diálogo anterior quedaría de esta forma.

“¿Pero por qué? ¿Por qué ahora que parece que es cuando más estabilidad tenemos?”

­ “¿Estabilidad…?. Levantó una ceja irónica, aseverando “Esto no es estabilidad esto es acomodamiento. ¿Acaso me recibes con las mismas ansias que al principio? ¿Tal vez cuando sabes que es la hora de mi llegada, me buscas con la ilusión del principio?”

La escuchaba asombrado “¿realmente era él el único responsable de aquel sin sentido?” Se defendió argumentando.

“No me hagas responsable de todo. Tu actitud al principio daba a entender que aportarías mucho a nuestra relación y tampoco ha sido para tanto”, reprochó resentido.

“¿Lo ves? Una simple mención de que tal vez convendría separarnos por un tiempo, y te sientes ofendido admitiendo que no he llenado tus expectativas. Lo cierto es que siempre has esperado más de mí, de lo que yo te ofrecí. Tú fuiste quien se montó en su imaginación como yo debía de ser y siempre esperabas más de mí de lo que yo estaba dispuesta a dar”.

“Tal vez eso fuera cierto”. Pensó él. “Siempre había deseado, mucho más de las mujeres y aún mucho más de ella, porque era una mujer admirada por muchos, que consideraban que tenerla por pareja debía de ser fabuloso. Pero lo cierto es que en la intimidad del día a día era como cualquier otra mujer, como la portera de su finca. Tenía que aceptar la nueva situación, pero… necesitaba saber que lo amaba”.

 “Al menos dime que me has amado”.

 “Te he amado y te amo. Mucho más de lo que puedas llegar a suponer, pero tenía una vida antes de ti y la sigo teniendo”


No se tu qué opinas, pero a mí me gusta más cómo lo hacemos los de habla hispana, parece que el texto adquiera más fuerza y se distingue muy bien lo que es un dialogo con otro del mental.

Y llegamos al final de la técnica…

La segunda cosa para lo que nos sirve este post de hoy es para comunicaros que es el último texto sobre técnicas de redacción, estilos y géneros. La siguiente semana trataremos la parte “formal” del libro, es decir, de cómo darle forma para publicar las obras (en caso de que quieras hacerlo).

Recibid mi cariño y nos vemos en los ejercicios.

Recuerda que tienes todos los textos anteriores AQUÍ.

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