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Manual de escritura

¿Quieres ser escritor / empezar a escribir? (5)

Los diferentes puntos de vista

Normalmente, el relato de un escritor, para que nos atrape, nos tiene que posicionar a favor de alguien y en contra del otro. Sin embargo, tiene que posicionarnos en la perspectiva de todos, para que seamos capaces de comprender el punto de vista de todos ellos, para que podamos comprender el porqué de lo que sucede dentro de la mente de cada uno de ellos.

Vamos a hacer un ejercicio mental para tratar de comprender este asunto. Un narrador omnisciente nos diría:

“Aquella enorme vasija la había mandado construir su abuelo, con la arcilla de aquella montaña, que tiempo atrás no parecía tener ningún valor, pero que después suministró materia prima para las fábricas de ladrillos, lo cual les había permitido situarse en una posición económica muy aceptable dentro de la comunidad, y para agasajar a su esposa, en su 25 aniversario la mandó construir.

La base era un circulo que tenía metro y medio de diámetro, las paredes rectas y oblicuas, de también metro y medio de alto, terminaban en una boca de apenas un metro de diámetro, orillada con un cordón hecho con el mismo barro que, en lo que era la cara frontal, terminaba con un lazo, cuyos extremos caían como flotando, a medio metro de distancia desde la boca de la vasija.

Bajo la lazada, los extremos flotantes cobijaban el escudo heráldico de su apellido, que había hecho pintar con hermosos esmaltes. Colocó la hermosa vasija en el centro del patio interior de su casa, profusamente repleto de muchas macetas con diferentes plantas, e hizo plantar en su interior un hermoso arbusto exótico. Aquel día festejaron el aniversario con más pompa que ningún otro.

Nunca nadie supo que la abuela aquel día se sintió dolida, no pensó que aquella vasija fuera su regalo, sino una ostentación del abuelo, entre otras cosas porque el escudo de su apellido no estaba y porque había ocupado lo que ella consideraba su espacio, el patio donde ella tenía sus macetas y donde en verano se sentaba junto a sus amigas a charlar, mientras bordaban algunas labores.

Ahora, 55 años después, su padre estaba tratando de subir la dichosa vasija a la terraza de su casa, situada en el primer piso del edificio, para lo cual los operarios habían ajustado en la terraza una polea. Cuando ya estaba suspendida a unos dos metros y medio del suelo dejaron de izarla porque temían que el borde de la boca de la vasija fuera a engancharse con el borde de la balaustrada que circundaba parte de la terraza.”

Como escritor, piensa…

Dejemos aquí el relato, mientras la enorme vasija está suspendida a más de dos metros del suelo, para pensar…

¿Había cumplido la vasija el propósito de quien la había encargado?

¿Por qué la esposa no se sintió feliz con la vasija?

Hagamos otro ejercicio ahora que la vasija está suspendida en lo alto, responde a estas preguntas:

  • Un jovencito situado justo en el centro bajo de la vasija colgante ¿Qué vería?
  • ¿Qué vería una persona que viniera andando por la acera por la parte trasera de la vasija?
  • ¿Qué crees que pensaría alguien que viera los esfuerzos por subir desproporcionado macetón con un arbusto pelado, cuando se podría con menos esfuerzo subir un recipiente vacío y plantar en él lo que quisieras?
  • ¿Qué otros razonamientos se te ocurren?

Como vemos, el que aportemos los diferentes puntos de vista, o diferentes razonamientos, ayudan al lector a posicionarse en pro o en contra de algo o alguien, incluso a comprender por qué algunas veces alguien es capaz de actuar en contra de sus propios principios. El escritor debe plantear esos diferentes puntos de vista.

Ejemplo de una situación complicada

En mi novela Todos los hombres de Carmen se plantean algunas situaciones así. Paso a exponeros una:

Se trata de una situación en que un hombre muy rico trata de violar a una mujer. En el lugar de los hechos, finalmente encontramos, además de la mujer agredida, a la esposa del supuesto agresor, amiga de la víctima, a un médico, a un policía y a un sacerdote, todos ellos amigos de la esposa del supuesto  agresor.

El policía anuncia:

“- Tendréis que poner la correspondiente denuncia. La esposa se apresuró a responder, mientras todos los ojos se clavaban en ella, algunos con incredulidad y otros no tanto.

Ya veremos, cuando Carmen se encuentre mejor lo decidiremos. En fin, no ha sido tan grave.

Cuando un hombre satisface sus perversiones con prostitutas que se prestan a ello no en grave. Esto si lo es, sentenció el doctor.

– Oh, vamos querido, no dramatices. La esposa trató de quitar importancia al asunto.

El doctor clavó sus ojos en ella, quien supo que estaba rompiendo una preciosa amistad.

Esto se te escapa de las manos y puede que lo lamentes. En fin, yo me voy. Procurad que no pase la noche sola, si no la pensáis llevar al hospital; el golpe en la cabeza puede ser grave.

El sacerdote, avergonzado, no se atrevía a mirar a nadie. Sentado en el sofá al lado de Carmen, acariciaba entre las suyas las manos de la mujer, adormecida por la medicación que el doctor le había hecho tragar. Pasados unos minutos se dispuso a llevarla hasta su casa. Al despedirse, la esposa del agresor le rogó:

Que no se entere Eugenio. Él la miró con severidad.

Eso no depende de mí.

Tu obligación es protegerlo -le espetó ella con un atisbo de arrogancia provocada por la necesidad de proteger a su hijo.

No a costa de los demás. No, si perjudico a otros. Ella se impacientó.

– ¡Pero si no ha pasado nada, no es para tanto!

Un dolor inmenso arrasó la faz del sacerdote, que la miró compadeciéndola.

Estás enferma. Tú también estas enferma.”

Como vemos, en una misma situación, ciertas personas piensan y actúan de forma diferente, conocer sus motivaciones nos ayuda a comprender o condenar cierto comportamiento.

Es el narrador, por medio de contar los hechos y las respuestas de los diferentes personajes al mismo episodio, es el que nos ayuda a evaluar los diferentes puntos de vista, enriqueciendo de esta manera nuestro relato.

Nuestro papel como escritor es plantear al lector los puntos de vista y que el lector decida posicionarse. No es un tema sencillo, ya que supone un ejercicio de perspectiva.

En las fichas de ejercicios para el escritor te explico cómo practicar sobre ello. Ya sabes que si quieres recibirlas, debes solicitarlas al email lolacampa001@gmail.com.


Si necesitas visitar los textos anteriores del Manual de Escritura para empezar a escribir / ser escritor, aquí los puedes repasar:

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