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Manual de escritura

¿Quieres empezar a escribir / ser escritor? (7)

Novelas epistolares

Al principio de esta aventura que estoy viviendo contigo, te dije que para mí escribir era como estar enamorada, y cuando usas ese tipo de expresiones todos pensamos en una hermosa relación romántica, algunas veces dulce y paciente y otras vigorosa y apremiante.

Lo cierto es que al principio casi todas las relaciones gozan de estos dos tipos de encuentros, pero… ¿Qué les sucede a las parejas después de muchos años de relación? Pues que en la mayoría de los casos sus encuentros son habituales, monótonos, predecibles, pierden la magia.

Por muy gracioso que sea un chiste, cuando te lo cuentan cinco veces dejas de reírte, aunque a la segunda ya no te sorprendió aún te reíste, pero repetir siempre lo mismo deja de tener gracia.

Y… ¿A dónde quiero ir a parar con esta reflexión? Pues a que no te acomodes, no busques tu estilo, no te etiquetes a ti mismo. El único estilo que tienes que tener es el de ser tú mismo, y las personas crecemos, evolucionamos, nunca somos los mismos. Somos como los árboles que mudan constantemente de hojas, lo único que mantenemos y que nos ayuda a crecer con fuerza son nuestras raíces, pero nuestras raíces no nos condicionan a que siempre tengamos las mismas hojas.

De manera que, desde donde te encuentras, desde tus raíces, atrévete a mudar hojas, explora otros estilos, otras formas de escribir, sorprende, prueba otras cosas.

Probemos a:

Escribir novelas epistolares

Los relatos en forma de epístolas o cartas son muy antiguas, un recurso muy apropiado que prácticamente carece de narrador, pues las epístolas por sí mismas dan todo el soporte que necesita el escrito.

Evidentemente, muchos de los escritos epistolares más antiguos no se concibieron como narraciones literarias. Se trata más bien de tratados filosóficos en forma de consejos o reflexiones que se compartían con un amigo que se encontraba geográficamente distante. De esta forma, encontramos las ‘Cartas a Lucilio‘ de Séneca, donde el mentor da consejos morales a su pupilo sobre todo tipo de cosas que, por la distancia en el tiempo, podríamos considerar desfasadas, pero sin duda alguna, nos siguen siendo de provecho.

Otras narraciones espectaculares en forma epistolar son las cartas que el apóstol Lucas dirige al excelentísimo Teófilo. En ellas, el propio escritor asegura que ha recopilado la información para podérsela ofrecer en orden cronológico. Impresiona la forma emocionante en cómo relata ‘Los hechos de los apóstoles‘, porción bíblica que te animo a leer, aunque no seas persona creyente. Su narrativa es muy vívida y de muy buena calidad. Aunque yo, de estos textos antiguos con la misma forma de escribir, también recomendaría ‘Cartas Marruecasde José Cadalso.

Y dando un grandísimo salto, pasamos de las cartas manuscritas a los e-mails. Mi pretensión no es otra que mostraros que en este tiempo tecnológico también contamos con historias epistolares y no pocas. Entre ellas destacaré la obra de Daniel Glattauer ‘Contra el viento del Norte’ y ‘Cada siete olas‘, donde dos personas que no se conocen contactan por error en su e-mail y surge una historia, que no te voy a contar, mejor la lees si te interesa probar con este estilo de escritura.

En mi novela ‘Todos los hombres de Carmen‘, también hay una porción de cartas, mediante las cuales la protagonista puede conocer los sentimientos de un hombre, muchos años antes de que ella las lea.

Escribir cartas a organismos oficiales

En el pasado siglo XX, en mi país, aún se llegaron a usar diferentes tipos de cartas oficiales. Tenían una redacción propia, según para qué usos se les utilizara. Sin embargo, en la actualidad está ya todo impreso y si te tienes que dirigir a algún departamento oficial, existen diferentes pliegos a la disposición del usuario. En caso de que tengas que ambientar una narración en algún tiempo pasado, estará bien que indagues qué tipos de documentos se tenían que usar para diferentes propósitos.

Como anécdota, y por si lo queréis escuchar, el cantautor español Juan Manuel Serrat tiene una canción que es una petición dirigida a las autoridades se titula ‘A quien corresponda‘. Cumple con todos los requisitos que tenían que contener ese tipo de misivas en las que exponías un problema y solicitabas solución al mismo, después de presentarte debidamente y terminando con una despedida decorosa.

Espero que os haya resultado de interés, nos leemos en los ejercicios. Ya sabes que si deseas recibirlos, debes solicitarlos en el correo electrónico lolacampa001@gmail.com (y no es necesario escribir una carta formal, jeje).


Si necesitas revisar alguno de los textos anteriores del Manual de Escritura, puedes hacerlo en el siguiente enlace:
https://www.lolacampos.com/category/manual-de-escritura

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