verano
Reflexiones

Juegos altruistas de verano

Las largas vacaciones del verano propician que algunos niños se aburran, o tal vez que pasen demasiadas horas enganchados a sus celulares, pero, de vez en cuando, surgen ciertos juegos a los que todos hemos jugado en nuestra infancia. Entre estos juegos encontramos el jugar a las tiendecitas, donde cada cual montaba su tienda y todos compraban en las tiendas de todos. Y de esa modalidad de juego surgió esta hermosa iniciativa que me dispongo a contaros.

Hace unos días, un grupo de niños, alguno menor de 8 años, decidió montar una tiendecita con algunos juguetes y libros que ya no usaban. Entonces, algunos adultos del vecindario, posiblemente recordando su infancia, se acercaron e hicieron sus pequeñas compras. Movidos por el afán de incentivar que los adultos siguieran comprando, y de manera totalmente espontánea, surgió la idea que el dinero que recogieran lo iban a donar a los niños necesitados.

Esa fue una idea mágica, pues los padres, con el deseo de promover el altruismo que había surgido de manera espontánea en sus hijos, apoyaron la pequeña parada, haciendo más compras, donando bisutería, y otros objetos que ya no utilizaban y que estaban en óptimas condiciones, etc.

De esta suerte de cooperación, los niños cada día tenían objetos nuevos para vender. Esto, unido a las pulseras que ellos mismos fabricaban, componía su pequeño comercio callejero, al que se acercaron algunos vecinos, entre ellos el alcalde de la población que por casualidad pasaba por allí.

Han vendido libros, disfraces, pulseras, patines, bolsos, etc.

Valores en verano

No todos los días están todos, ya que todos tienen familias con actividades programadas, pero de una u otra forma todos han participado en algo tan hermoso como el juego de las tiendecitas y con un propósito tan noble como el de ayudar a los menos favorecidos.

Y es que… jugar es sano y nos enseña. Nos enseña a organizarnos, a colaborar, a saber que todo se puede usar un poco más, a ser desprendidos,  a que cada cual da o hace lo que puede y nadie pide más y, sobre todo, a que entendamos que el verano es para jugar.

A día de  hoy, cuando aún no han concluido la vacaciones de verano de los niños, ya han recaudado más de 60€. Algunos padres, llegado el momento, lo entregarán a alguna institución benéfica infantil.

A mí me ha parecido una iniciativa muy bonita para este verano, y tú, ¿qué opinas?


AQUÍ hablamos del verano en una ocasión anterior, puede resultarte de interés para reflexionar.

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