felicidad
Reflexiones

La felicidad

Recientemente alguien tuvo la osadía de preguntarme públicamente si era feliz, mi respuesta fue “defíneme la felicidad.” A día de hoy aun no he recibido respuesta.

Algo parecido pasa con la expresión amor, creo que será sobre lo que más se ha escrito y lo que más se desconoce. Seguramente porque nadie sabe a ciencia cierta lo que es y porque muchos lo confunden con cosas que no es.

Recuerdo que hace muchos años le preguntaron a un padre que abusaba sexualmente de su hija pequeña porqué lo hacía y respondió “porque la quiero” ¿¿¿???

El camino a la felicidad

Hace años encontrabas libros con títulos que rezaban algo parecido a “El camino a la felicidad” como advirtiéndote de que te podías equivocar de camino.
Años después, la filosofía fue que la felicidad era el camino, dando a entender que fuera donde fuera que te encontraras serías feliz, si sabías como andar el camino.
Un poco más tarde se nos dice que la felicidad está dentro de nosotros. Bueno, al menos ahora estábamos geográficamente más cerca y sabíamos dónde buscar. Sí, sí, eso es lo que creíamos.

Pero… uff, resulta que nos perdemos en tupida selva llena de peligros, pues nosotros mismos somos un mundo que estamos llenos de mentes conscientes, inconscientes, subconscientes, en un cuerpo lleno de chakras, de cuerpos sutiles, de cuerpos astrales, de… de… de… 

En este punto te pierdes entre miles de filosofías, de gurús, de terapias, de voces, de resonancias, de secretos, y tú sigues sin encontrar tu felicidad.

Pero, ¿qué es la felicidad?

Al igual que el amor, creo que es una de las cosas más difíciles de definir, posiblemente sea más fácil, al igual que en el amor, decir lo que no es, describir lo que es.

Trata de poner por escrito qué es la felicidad, tómate tiempo y escríbelo. Luego, si tienes jardín o macetas en tu terraza, ¿qué crees que es felicidad para tus plantas? Escríbelo también. Si tienes animales domésticos, pregúntate lo mismo y ponlo por escrito.

El propósito de este ejercicio es que nos demos cuenta que no todos los seres vivos tenemos las mismas necesidades, tampoco todos los seres humanos tenemos las mismas necesidades.

Una determinada planta tiene unas necesidades de riego, pero si la sometes a demasiada agua por demasiado tiempo se pudren sus raíces y muere. Si le restringes el agua por demasiado tiempo el final es el mismo. Tener lo justo es lo que produce tranquilidad (Mateo 6:11). En la oración modelo los cristianos piden lo justo para el día. Del mismo modo, Dios suministra a los Judíos su ración de Mana cada día, solo el día sexto podían recoger doble ración.

Tener lo justo es lo que produce tranquilidad

Mateo 6:11

Según este ejercicio, parece ser que la felicidad depende de que un ser vivo tenga aquello que necesita, ni más ni menos, ni menos ni más.

Piensa en las necesidades de los seres vivos que dependen de ti

Piensa en las necesidades básicas de los seres vivos que dependen de ti, ya hemos hablado de las plantas, pero…  ¿tienes animales? Si es un perro y según su tamaño, ¿tiene suficiente espacio para sentirse cómodo? ¿Está limpio tanto él cómo su espacio? ¿Hace el suficiente ejercicio? En mi país muchas personas tienen animales que pasan la mayor parte del día solos, porque los dueños trabajan, tienen vida social y por la noche cosa muy normal duermen, es decir, apenas pueden dedicarles una hora diaria a sus animales. Si tenemos en cuenta que esos animales no tienen otro tipo de relación, ¿crees que serán felices o se sentirán tristes?

La reflexión es, si no puedes atenderlos debidamente no los tengas porque por muy moderno que sea tener mascotas al final ni ellos ni tú seréis felices.

Los humanos que conviven con nosotros

Esto es más difícil, porque estos seres vivos reclaman atenciones, incluso en ocasiones las exigen y, si en ese momento nosotros no estamos en condiciones de otorgar lo que nos piden, pueden surgir conflictos y se desvanece la felicidad que creíamos haber logrado.

Aunque también puede suceder que seamos nosotras quien tengamos las necesidades o exigencias que demandemos a otros, lo cual también nos roba la felicidad.

Pero… ¿y si me roban la felicidad?

Exacto, si alguien o algo te roba la felicidad ¿es que la tienes? Pues no, no se trata de que tú tienes felicidad, se trata de que TÚ ERES FELICIDAD, pero si tienes carencia de lo necesario, o tienes demasiado, no te sentirás bien y no podrás expresar un grado normal de felicidad correctamente.

Grados de Felicidad

La felicidad se mide por grados como la temperatura corporal: hay una graduación normal cotidiana, de buen funcionamiento, una graduación con picos altos, y una graduación por debajo de lo normal.

Una graduación media es nuestra vida cotidiana, la cual de vez en cuando está sazonada por leves cambios al alza que serían picos altos de felicidad, alcanzar una meta, enamorarte, tener una casa, comprar algo que te hacía ilusión, tener un hijo, etc. También están los picos a la baja, como son las enfermedades, los reveses económicos, las separaciones, los desastres naturales, la muerte.

Los picos, tanto al alza como a la baja, nos ayudan a apreciar el equilibrio, es lo que algunos gurús llaman la ley del péndulo.

Si bien los picos en sí mismos no son malos, puesto que normalmente son pasajeros y no duran mucho, existe el peligro de las personas que se hacen adictos a ellos, ya que se confunden pensando que sólo los picos son felicidad y se aferran a ellos.

Aferrarse a los picos

Algunas personas confunden la felicidad con el estar enamorados y viven en una búsqueda constante de pareja ideal, que por supuesto no encuentran (ya hemos dicho que la felicidad somos nosotros). Otros la confunden con un éxtasis constante, buscándola en el alcohol o cualquier otro tipo de droga. Otros la buscan en los picos a la baja enfermando, sumiéndose en largas depresiones de las que les cuesta salir, y como estos un largo etcétera de cosas y situaciones con los que confundimos la felicidad.

Necesidades básicas

Piensa nuevamente en el ejemplo de las necesidades de las plantas como seres vivos. Pero pausa de verdad un momento para pensar. ¿Cuáles son tus necesidades? ¿Depende tu forma de vida de tus verdaderas necesidades o te has creado necesidades falsas? ¿Quién te dicta la forma en que vives? ¿Depende lo que tú crees que es tu felicidad de cosas externas a ti? ¿Los seres vivos que dependen de ti tienen carencias o se le pudren las raíces por demasiada agua?

Nuestro propósito: ser feliz

Si ya sabemos que somos felices de origen, es decir, que nosotros somos la felicidad, y que podemos sufrir grados al alza o a la baja, a partir de ahora lo único que tenemos que hacer es estar conscientes de ello.
También nos damos cuenta de que en realidad la felicidad depende de que tengamos las necesidades básicas cubiertas, y una actividad que nos cause satisfacción.

¿Quiere eso decir que si quiero ser feliz no seré rica?

Claro que no, la abundancia económica no tiene nada que ver con la felicidad, las raíces solo se te pudrirán si no tienes buen drenaje. Existen personas sumamente ricas felices y sumamente pobres y felices, recuerda que la felicidad, no depende de las condiciones exteriores, la felicidad eres tú y lo serás con mucho o con nada.

Con todo existen cosas u hechos que nos conducen a los picos de felicidad para alguien puede ser disfrutar de las rosas, de la música, de las mascotas, de los niños… Y a ti, ¿qué cosas te producen picos de felicidad especial?

Gracias por tu atención, te espero en el próximo articulo.

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