causa y efecto
Reflexiones

La Ley de Causa y Efecto

La “Ley de causa y efecto”, es una ley física ineludible que, querámoslo o no, nos afecta. Es decir, el que ignores dicha ley no te librará de los efectos, por lo que es oportuno que la conozcamos y sepamos cómo aplicarla en nuestro favor.

Causa es todo aquello que hacemos o decimos durante todo el día. Si dormimos, si estamos despiertos, si comemos, si bebemos, si cogemos, si soltamos, si andamos, si nos paramos, si trabajamos, si descansamos, todo, todo, lo que realizamos son causas, y estas ineludiblemente producen un efecto. Pero además el efecto será parejo a cómo lo hacemos, es decir, la causa puede ser correcta o incorrecta y el efecto tendrá que ver con ello.

Imaginemos que la causa es comer. Si lo hacemos para nutrirnos y alimentarnos, el efecto será un organismo más sano. Si lo hacemos por ansiedad, comiendo lo que se ha dado en llamar ‘comida chatarra’, nuestro organismo enfermará antes o después, es una ley ineludible.

Dicho de otra manera, si limpias unos cristales, verás mejor a través de ellos. Si les tiras una piedra, los rompes. En las dos ocasiones habrás ejecutado una causa sobre los cristales, pero como ha sido diferente, el efecto también lo ha sido. Así de fácil y así de complicado.

Newton dijo Toda acción recibe una reacción opuesta y de igual magnitud”. Y la llamo ‘ley de la acción reacción’.

Está claro, pues, que cada cual somos libres de actuar como deseemos. Sin embargo, para recibir las consecuencias ya no se es libre, esas nos llegaran sí o sí, según nuestras acciones. Las consecuencias son la reacción de la acción que previamente hemos realizado.

Posiblemente ahora estés pensando: “pues no sé yo, porque conozco a muchas personas buenas que todo les sale mal, y a otros no muy buenos que parece que siempre tienen suerte”.

Que alguien sea bueno, no quiere decir que no reciba el correspondiente efecto o reacción por su acción. Cualquier persona buena o mala, si mete los dedos en un enchufe, recibirá una descarga eléctrica.

Lo que estamos viviendo hoy

Todo lo que hoy se está manifestando en nuestra vida, sepámoslo o no, lo hemos atraído nosotros. Como ya hemos dicho, el que desconozcamos una ley no nos libra de que nos alcance.

Claro está, también existe la ley de la compensación, para que en el caso de que cometamos un error, podamos repararlo. Es lo que se conoce como “ojo por ojo, diente por diente” (Éxodo 21: 24). Aunque muchos han malentendido este texto pensando que da licencia para la venganza en caso de sufrir algún mal, esto no es así.

Tanto este texto, como otros muchos que se encuentran en el citado libro bíblico de Éxodo, lo que nos enseña es a cómo poder enmendar un mal que nosotros hayamos cometido. Véase por ejemplo unos casos de negligencia en Éxodo 21: 33-34;  22: 6. También podemos leer un caso en que se comete el mal a sabiendas en Éxodo 22:1. Como vemos, cuando cometemos un mal a sabiendas, algunas veces tendremos que compensar hasta con cinco veces el mal cometido. Si no lo hacemos nosotros por voluntad propia, lo pagaremos igualmente, porque la vida nos obligará de alguna manera. Es la ley de compensación. Tal vez nadie se entere de que hemos sustraído algo y no tengamos que pagar cinco veces su valor, pero…. Puede que se nos estropee el coche y tengamos que repararlo, que se nos queme o estropee la comida, que perdamos algo, o cosas por el estilo.

Esta no quiere decir que tengamos que juzgar a nadie que le esté pasando algo poco afortunado y pensemos que si le pasa es porque se lo merece (Mateo 7:1-5). Hacer juicio también es una causa que trae un efecto y nosotros no podemos conocer realmente las motivaciones de lo que pasó. Si sientes la necesidad de juzgar el asunto, te está espejeando y tendrías que ver que está sucediendo en tí mismo.

También en la agricultura

El buen hacer y el respeto se tiene que manifestar en todo, pues la ley de causa y efecto abarca todos los componentes de nuestra existencia. Hoy en día la humanidad practica la agricultura intensiva. Para ello tiene que usar nutrientes químicos e insecticidas que perjudican a la tierra, a la atmósfera y a las personas. En cambio, en Éxodo23: 10-11 se legislaba que de cada séptimo año, la tierra quedará en barbecho y lo que diera de manera espontánea se dejaría para los pobres y los animales.

Este ejemplo de la agricultura lo podemos aplicar a cualquier tema. Debemos prestar la debida atención a las personas o cosas que colaboran para proveernos el sustento, sea este físico, emocional, o espiritual.

Pagaremos a tiempo nuestras deudas o a nuestros empleados, respetaremos sus días y horas de descanso, tendremos todas nuestras propiedades limpias y con las pertinentes garantías y revisiones, prestando especial atención a las maquinarias o vehículos.

También a nivel emocional

La ley de causa y efecto abarca todas las facetas de nuestra vida, también la emocional. No solo tenemos que amar a nuestra familia, también se lo tenemos que demostrar con expresiones de cariño, con palabras apacibles y hechos de bondad, pero sobre todo con tiempo (Deuteronomio 6:7). Tengamos el paquete de creencias o valores que tengamos, este versículo bíblico nos muestra lo imprescindible que es hablar con nuestros hijos y trasmitirles valores.

Invisible

En la página 30 del libro de Eloy Moreno “INVISIBLE” encontramos estos párrafos:

Hay una madre que, desde que ocurrió el accidente, no ha parado de preguntarse en qué momento dejó de ver a su propio hijo”.

Una madre que el día que ocurrió todo, salió de casa sin apenas prestarle atención, sin darse cuenta de que había un cuerpo delante de ella que iba desapareciendo entre los muebles de la casa”.

Y la que más valor tiene para el tema que nos ocupa:

Y que ahora quiere compensar todas las ausencias que han construido este maldito momento”.

¿Nos damos cuenta? Ha habido una causa que ha construido un maldito momento.

Este hermoso libro (que os recomiendo), contiene otros muchos ejemplos de causa y efecto, que nos ayudan a darnos cuenta de lo presente que está dicha ley en nuestra vida.

Gracias por tu atención.

¿Quieres contarme algún caso en que fueras consciente de la ley de causa y efecto? Puedes hacerlo en lolacampa001@gmail.com

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