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Relatos

Yo soy

Según el tiempo de la dimensión de la que provenía, hacía ya varios días que formaba parte de la gran luz, pero por algún motivo, a pesar del bienestar, la paz y la bonanza en la que se había ahora convertido su existencia, no estaba quieta en ningún lado, volaba y revoloteaba alrededor del núcleo de la luz en la que se había convertido, sin ser capaz de asentarse del todo en ningún sitio.

Y aunque allí no existía el tiempo, como antes lo había experimentado, ahora solo era un eterno presente. Aunque de la dimensión que provenía, también era un eterno presente, pues el pasado y el futuro eran quimeras intangibles que no podías tener físicamente.

De repente, lo supo

De repente lo supo, eso, eso era lo que sucedía allí donde ahora estaba, cualquier cosa que pensabas, o te preguntabas, automáticamente te llegaba la respuesta. No era que le preguntaras a una energía suprema llamada Dios o como quieras que la llamen en otras dimensiones, no era que algo físico conversara contigo. Era… Era… No sabía cómo expresarlo, no sabía cómo sentirlo.

Nada más hacerse esas reflexiones, de nuevo lo supo, a eso se referían, cuando los guías del plano de donde procedía les apremiaban a ser conscientes. Si eres consciente, lo sabes y lo comprendes todo en el preciso momento que lo necesites. Nadie te lo dice, nadie te lo enseña, simplemente sucede, porque eres todo el saber y toda la comprensión. Por eso nadie te enseñaba nada nuevo, y te decían “Ya toda la sabiduría está dentro de ti solo tiene que despertar”. Se daba cuenta de que aquel razonamiento, como todas las cosas en aquel plano, no era veraz, la sabiduría no estaba dentro de nada, ni de nadie, la sabiduría ES.

Porque en aquel plano de dónde provenía, cualquier traumatismo, cualquier enfermedad, cualquier deterioro, podía hacer que la sabiduría dejara de manifestarse. Pero que no existan los recursos necesarios para que algo se manifieste, no significa que ya no existan. Al igual que el que se estropee un interruptor de la luz, no significa que esta no exista. De tal manera que, hasta el más loco, el más necio, el más viejo y decrépito de todos los seres de ese plano, al dejar dicho plano, llegaban al mismo lugar de luz donde ahora ella se encontraba. Eclesiastés 12:7.  Juan 4:24.

Expandir la luz

Llegados a este razonamiento, comprendió porqué algunos profetas en el plano donde había habitado se habían centrado en reparar físicamente a seres enfermos o tullidos, para que en caso de adquirir consciencia, pudieran reflejar la luz que son y su defecto físico no fuera un impedimento para tal menester.

De momento una nueva pregunta asaltó a la partícula de luz. ¿Pero entonces por qué muchos, físicamente sanos o nuevos, no reflejaban sabiduría o luz?

Nuevamente se manifestó la respuesta, como si siempre la hubiese sabido, de hecho supo que siempre lo había sabido.  La manifestación del cuerpo físico se interpone a la manifestación de la luz, al igual que una lámpara que encajona una bombilla impide la luz que esta manifiesta se expanda por todo a su alrededor y se dirige solo hacia un plano, de tal manera que algo se ilumina más y otras cosas menos.

En todas estas cavilaciones estaba la partícula de luz mientras se movía de un lado a otro alrededor del núcleo como si no encontrara su sitio y sin ni siquiera haberse preguntado porqué se le manifestó la respuesta.

Era porqué aún tenía recuerdos del plano del que provenía, el gran amor que sintiera por los seres que convivían con ella aún lo sentía de igual forma y aún ansiaba manifestarlo. De pronto, nuevamente supo que podía, que siempre había podido y que siempre podría.

Disfrutar de ser, en cada plano

Vio de pronto a quien había sido su compañero en ese plano adentrándose en el mar, y el deseo de ser el agua para poder abrazarlo se manifestó en ese mismo momento. Y sintió que era una ola balanceándose, chocando contra sus piernas, convirtiéndose en espuma que eclosionaba sobre su piel, deshaciéndose y dejando pequeñas partículas de sal pegadas a su cuerpo. Se sintió sal siendo absorbida con vehemencia por los poros de la piel de su amado, y una vez absorbida cómo se trasformaba mientras pasaba por diferentes procesos en parte de sus células, en parte de él mismo y era al mismo tiempo su compañero, sus células, la sal, el agua y estaba dentro y fuera de él. Y podía acariciar sus parpados, sus iris, deslizarse dentro de sus oídos, ser parte de su sangre y recorrer su corazón.

Cuando a su compañero le llegó el agua por la cintura, tomó impulso con los pies para sumergirse y bucear en el mar. Sintió como se sumergía dentro de ella, como se deslizaba acariciándola con todo su cuerpo y nunca se había sentido tan parte de él como en ese momento.

Después de un tiempo según como se cuenta en ese plano, su amado salió del mar, lo acompañó hasta solo rozarle los tobillos. Fue entonces cuando escuchó una risa de un niño, recordó que en su existencia en ese plano siempre le había encantado oír las risas felices de las criaturas nuevas. Percibió que era una de las que había sido su hija, que hacía cosquillas al acariciar a uno de los pequeños que fueran sus nietos, ante el regocijo y el beneplácito del resto de la familia que coreaban sus risas con idéntica satisfacción que el pequeño. Y deseó ser la risa.

Ser risa

Sintió la mano de la madre caminando a dos dedos desde la baja espalda del pequeño mientras recitaba un poema para terminarlo al llegar casi a los hombros donde desparramaba suavemente sus manos en un suave cosquilleo. En ese momento ella se trasformó en la emoción que sería la risa de su nieto, se sintió como una pelota muy prieta en MULADHARA. De allí corrió al SVADHISTHANA donde se esponjó un poco, subió rápidamente hasta MANIPURA donde aún se esponjó más, siguiendo rápidamente el trayecto hasta ANAHATA donde se expandió por completo, causándole gran regocijo que manifestó a través de VISUDDHA en una sonora carcajada.

Le encantó la experiencia de ser risa, haberse formado como un nudo de satisfacción en el chakra base e ir expandiéndose conforme pasaba por todos los demás hasta salir como burbujas de placer por la faringe de quien fue su nieto. Más de pronto pensó: “Y los otros dos chakras, ¿han intervenido?” Y nuevamente se presentó casi antes la respuesta que la pregunta, porque de pronto ella era el tercer ojo de su nieto, que miraba complacido y embelesado a su madre, quien tenía la forma de una hermosa cascada, formada por billones y trillones de pequeñas burbujas de color malva y rosa que brillaban, como los destellos del sol sobre claras aguas, que le trasmitían complacencia y seguridad, saliendo toda esa energía por su SAHASRARA para bañar con una preciosa luz blanca a todos los que estaban participando con su regocijo de aquel evento.

Todos somos TODO

Y de pronto lo supo, mientras había estado como ser físico en este plano se preguntaba como sentiría un árbol, como sentiría un perro, como sentiría una flor, como sentía una serpiente, como sentía una piedra.

Ahora lo podía saber, lo experimentaría todo, seria todo, sabría todo, porque era TODO.


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